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“ENLLOC, MAI” EL PROJECTE DE... ... IBAN ZALDUA. Escriptor

23/12/2015

Ironia, thriller, compromís, ciència-ficció, angoixa, quirúrgica realitat, ... és — deien a Godall edicions— “Enlloc, mai”, el nou treball que aquesta nova, activa i clarivident editorial independent ha fet traduïr de l’èuscar per Ainara Munt i Maria Colera. Iban Zaldua, professor d’Història Econòmica a Gasteiz i una veu molt més que respectada en les lletres basques és l'autor d'aquests 40 relats breus i un apunt. Tot un pensador del poble èuscar a través de l'estètica literària.


Cuestionario Promoartyou

1. ¿Ser historiador y ser escritor son oficios o son maneras de ser?

Diría que son dos maneras de contar, más que de ser: una, ateniéndote estrictamente a los hechos, pero sabiendo que nunca vas a llegar a la verdad absoluta y objetiva (la del historiador); otra, mintiendo para intentar llegar a una cierta verdad (la del escritor).

2. ¿Se puede vivir la escritura como un homenaje a los escritores que nos gustan?

El mejor homenaje es la lectura y, en ese sentido, sí, puesto que escribir no es más que una extensión del leer. Siempre que no se caiga en el plagio voluntario, claro.

3. ¿Qué añade la música a la escritura?

Puede ser parte del ambiente local, social, político… de la narración. Puede convertir un poema en una canción, a veces. Y en el caso de mi libro Biodiscografías, por ejemplo, es el punto de partida de cada relato.

4. ¿Escribir en vasco es una opción o un impulso?

Una opción cuyo origen fue un impulso, el de contarme cosas que me resultaban difícil abordar en castellano.

5. Como escritor, ¿cuál crees que es tu punto fuerte?

El mismo que mi punto débil: la importancia que le doy a los finales en mis relatos.

6. Si volvieses a nacer, ¿qué serías?

Escritor no me ha parecido tan mal. Si eso no fuera posible, dibujante.

7. ¿Crees que los artistas podemos aportar algo a la sociedad, al mundo en el que vivimos?

Sí, siempre que no nos tomemos muy en serio la palabra “artista”.

8. En lo que se refiere a la literatura, ¿qué le falta a este país?

Depende de qué país hables. Si es por Cataluña, diría que le faltan más traducciones del euskera, de libros de gente como Jokin Muñoz, Uxue Apaolaza, Xabier Montoia, Ana Malagon, Karlos Linazasoro…

Iban, háblanos de tu proyecto:

— Tu libro se titula “Enlloc, mai” (“Inon ez, inoiz ez”). ¿La literatura es un lugar inexistente?

— Más que la literatura, yo diría la ficción. No existe físicamente y, de alguna manera, queda fuera del tiempo. Pero cuando estamos imbuidos en la ficción puede parecer tan real como eso que llamamos realidad. A veces incluso más real.

— Tus personajes, en cambio, son gente muy normal, muy real, podríamos decir. Y parece que es su misma realidad la que no les acompaña, la que de golpe se convierte en ficción literaria o en fantasía y les hace perder pie. ¿La realidad es frágil?

— Sí, y además en ella todo es susceptible de empeorar, a veces hasta extremos inverosímiles que a la ficción le cuesta imitar. La ficción, entre otras cosas, trata de ordenar esa fragilidad, de presentarla en una secuencia más o menos lógica, hacerla un poco más comprensible. Como decía David Foster Wallace, “En el mundo real, todos sufrimos en soledad; la empatía verdadera es imposible. Pero si una obra de ficción nos permite identificarnos con el dolor de los personajes, entonces también podemos concebir que otros se identificaran con el nuestro”.

— Però sorprende que en ese mundo que nos muestran tus cuentos, estén muy presentes los nombres de grupos musicales, de títulos de series, de supermercados i marcas muy conocidas …

— ¿Por qué no? Es parte del mundo en que vivimos, o del decorado del mundo en que vivimos. Es normal que se filtre en nuestras ficciones, tanto en las de corte realista como incluso en las más fantásticas. Es parte de la tramoya de la verosimilitud.

— ¿Atravesar la fina línea que separa la realidad de la ficción, permite comprender mejor la vida humana?

— Yo no concibo la ficción si no sirve, al menos en pequeñas dosis, para eso, o también para eso. Lo afirmaba el cuentista estadounidense Tobias Wolff: “Para mí, no hay más razón para escribir una ficción que querer descubrir más verdad. O sea, uno escribe ficciones para estar más cerca de la verdad, de la realidad”. Yo creo que también pueden existir otras razones, pero estoy básicamente de acuerdo.

— El diálogo es un recurso importante en algunos de tus cuentos. Lo ves como un medio para expresar mejor la psicología de los personajes?

— Sí, además es un recurso que me permite economizar, algo que puede resultar muy útil en el género del cuento, donde todo tiende a sobrar.

— ¿A partir del anuncio del fin de la lucha armada por parte de ETA (20-10-11), se vuelve más fácil escribir sobre el conflicto en Euskadi?

— Sí y no. Evidentemente, hay más libertad y menos posibilidades de sanción social a la hora de abordar el tema, lo que es muy tranquilizador. Y, por otra parte, dejando a un lado el campo de la ficción, la literatura testimonial, la más autobiográfica va a tener seguramente un florecimiento a partir de ahora; de hecho se puede decir que lo está teniendo ya. Pero no hay que olvidar que se han escrito obras muy notables en torno al tema tanto en euskera (Ramon Saizarbitoria, Bernardo Atxaga, Xabier Montoia, Juanjo Olasagarre, Arantxa Urretabizkaia, Jokin Muñoz, Uxue Apaolaza…) como en castellano (Fernando Aramburu, Luisa Etxenike, Juan Bas, Eduardo Gil Bera…). Y que la proliferación de novelas sobre la “violencia vasca” puede traer grandes libros (como dice Ricardo Menéndez Salmón, “La buena literatura siempre se escribe después de la tormenta”), pero también obras más banales y adocenadas, genéricas y epidérmicas, en que el tema sea una mera excusa.

— Pero tus cuentos dicen que la realidad vasca no es homogénea, sino diversa 

— Bueno, los historiadores, los sociólogos y los politólogos llevan años hablándonos del pluralismo del País Vasco, lo raro sería que no apareciera de manera similar en la literatura. Y precisamente los libros de relatos, en este caso, me parece una vía muy efectiva para reflejar lo caleidoscópico de la sociedad y el conflicto vascos…

— Escribes en vasco, pero también en castellano. ¿Las lenguas pueden ser excluyentes?

— No tienen por qué. El castellano es mi lengua materna, el euskera aquélla en la que he elegido vivir y trabajar. Pero son tan mías la una como la otra, y no tengo pensado renunciar a ninguna de las dos.

— ¿Cuál ha sido el proceso por el que “Enlloc, mai” (“Inon ez, inoiz ez”), ha llegado a ser traducido al catalán?

— Como no tenía intención de traducirlo inmediatamente al castellano, pensé que podría ser una buena oportunidad para traducirlo a otros idiomas peninsulares. Conocía a Francesc Serés, que es un cuentista al que admiro, y gracias a él llegué a Tina Vallés, que fue la que me puso en contacto con Godall. La sugerencia de que las traductoras podían ser Ainara Munt y María Colera partió de la editorial, y a mí me pareció bien. Y aquí está el libro…

— Has escrito más de 10 libros de cuentos… ¿Qué es lo que te hace emprender la escritura de un nuevo libro?

— En el caso de los libros de relatos el proceso es casi siempre el mismo: empiezo a pensar en el libro cuando tengo acumulados en el cajón una serie de cuentos que me parecen aceptables. A partir de ahí el contenido del volumen puede sufrir más o  menos cambios, pero el libro en sí suele ser el punto de llegada, no el de partida. Por lo que la pregunta debería ser quizá qué es lo que me hace emprender la escritura de un cuento. Y la respuesta, en ese caso, podría ser “cualquier cosa que merezca la pena ser contada”.

— ¿Te sientes más cuentista que novelista?

— Sí. Supongo que es una cuestión de temperamento y complexión literaria. Soy más de doscientos o cuatrocientos metros vallas que de maratones.

— ¿Puedes dar tres razones por las que recomendarías tu libro?

— Primera: creo que es lo mejor que he escrito hasta ahora (que es lo que todos los escritores solemos decir acerca de nuestra última obra…). Segunda: es un libro muy variado; hay cuentos fantásticos, más o menos realistas, un poco de ciencia ficción, otro poco más de “conflicto vasco”, relatos largos, relatos cortos, relaciones de pareja, familias y amistades que se rompen y que se recomponen, historias de fantasmas, de la guerra civil, metaficción, ecos musicales, viajes a ninguna parte. Tercera: es un libro de cuentos y, por lo tanto, interesará al amante del género, aunque también contiene, en su sección central, una especie de novela hecha añicos que intenta (subrayo ese “intenta”) resumir los últimos años de (intra)historia del País Vasco.

— ¿Qué es lo que no te he preguntado y querrías decir?

— Cuántos relatos hay en el libro. Son treinta y ocho, divididos en tres secciones (“En ninguna parte”, “Aquí, ahora (2006-2014)” y “Nunca”), más un trigésimo noveno (el microrrelato de la cuarta, una costumbre que sigo casi desde que publiqué mi primer libro) y, a modo de conclusión, “Naciones novela, países cuento”, un texto “teórico” (por llamarlo de alguna manera) que es, a la vez, una justificación del libro y una interpelación al mismo.

 

Gracias Iban. Eskerrik asko.

 

Roser Atmetlla

Editora de Promoartyou


Zaldua, Iban
(Sant Sebastià, 1966). Escriptor i professor d’història. Entre les seves obres, destaquen els llibres de relats Gezurrak, gezurrak, gezurrak (2000; traduït al castellà com a Mentiras, mentiras, mentiras, 2006),La isla de los antropólogos y otros relatos (2002), Itzalak (2004), Etorkizuna (2005; guardonat amb el Premi Euskadi de Literatura el 2006, i traduït al castellà com a Porvenir, 2007), Biodiskografiak (2011; traduït al castellà com a Biodiscografías, 2015), Idazten ari dela idazten duen idazlea (2012) i Inon ez, inoiz ez (2014).
També ha publicat les novel·les Si Sabino viviría (2005) i Euskaldun guztion aberria (2008; traduïda al castellà com a La patria de todos los vascos, 2009), i l’assaig sobre literatura Ese idioma raro y poderoso(2012; Premi Euskadi d’Assaig el 2013).
I també és seu el guió del còmic de ciència-ficció Azken garaipena (2011, dibuixat per Julen Ribas, Premi Euskadi de Literatura Juvenil el 2012).

Llibres: Enlloc, mai
Blog personal


 

 

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