La red profesional de artistas y empresas culturales

Inicio > Revista > RECORDAMOS: Xuan Bello: la literatura universal

Revista

RECORDAMOS: Xuan Bello: la literatura universal

Xuan Bello
Xuan Bello
20/04/2015

Esta semana pasada, el poeta, ensayista y novelista, Xuan Bello, presentó en Barcelona "Unas cuantas cosas bonitas". La charla sobre ésta su última obra, que el miércoles 25 de febrero se realizó en la Biblioteca San Antonio-Joan Oliver, fue conducida en forma de diálogo por el también poeta Jordi Llavina.

 

"Sueño, y lo que he soñado se convierte en realidad dentro de mi mente; escribo y algo de lo que he creado se me queda en las manos. "

 

Aunque a menudo se diga que las obras artísticas ya hablan por sí mismas, siempre es toda una experiencia asistir a las reflexiones en voz alta de un autor. Y más aún si quien las introduce con sus preguntas es alguien, como Jordi Llavina, que conoce muy bien, tanto al escritor como su trabajo y sus inquietudes.

Personalmente, yo "conocía" Xuan Bello de la "Historia Universal de Paniceiros", una obra que significó para mí un tan gran descubrimiento, que habría querido elevarla a la categoría de clásico. Reconozco que esto puede parecer una exageración, sobre todo si tomamos como referencia los otros clásicos, es decir, los de la literatura griega y latina o los de la gaélica hacia el siglo VI y los comparamos con una obra publicada en el 2002.

La otra exageración vendría dada por el mismo autor de la "Hestoria Universal de Paniceiros" quién se atrevió a escribir una "historia universal" en una lengua, el asturiano, que tal como él reconoce "muy pocos hablan y muchos menos leen"; y que la situó en un pueblo (Paniceiros) de no más de cuarenta habitantes. ¡Qué cosa tan pequeña! ¡Qué cosa tan exagerada! ¿No os parece? Pero la literatura ya lo tiene, eso. Se permite y nos regala exageraciones con tanto sentido que por eso mismo, dejan de serlo.

El miércoles Xuan Bello habló de cómo le gustan la geografía y los atlas. Y de cómo la imaginación puede (y debe) deformar "los pequeños detalles exactos" y ayudarnos a dibujar el mapa de nuestra propia existencia.

A mí me pareció que era precisamente de ahí de donde surgía esta su obra que a menudo radica en paisajes muy concretos mezclando relatos, reflexiones y anécdotas, y a veces también poemas. Una obra que vuelve a los recuerdos, los de infancia y los inventados, y que busca los hilos que recorren la propia tradición literaria para enlazarlos con los de otras tradiciones y literaturas, aunque sean minoritarias o lejanas, como puedan ser la gaélica o la china.

Y todo este entramado, que constituye esta obra "clásica" (un adjetivo tan exagerado como se quiera), tiene la capacidad de proyectarnos al núcleo de una historia universal donde la referencia a los hechos no es tan importante como la búsqueda de lo que puede hacer resonar nuestro ser.

Él lo dice así en "Unas cuantas cosas bonitas": "Sueño, y lo que he soñado se convierte en realidad dentro de mi mente; escribo y algo de lo que he creado se me queda en las manos. "

Al fin y al cabo, la universalidad no tiene por qué tener que ver con el número y la medida, pero quizá sí con la forma en que la literatura nos ayuda a concebir y vivir la vida.

 

Roser Atmella

Escritora y Editora de Promoartyou

comments powered by Disqus