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RECORDAMOS: “MILONGA DE TARDOR” El Proyecto de... ... ENCARNA SANT-CELONI. Escritora

Milonga de tardor, su última novela
Encarna Sant-Celoni Verger
2a. edición de la emotiva novela, en "donaje" a su madre
20/04/2015

Nos complace recomendaros la última novela de Encarna Sant-Celoni, escritora valenciana. Mujer pasional, comprometida y enamorada tanto de "la mujer" como de las palabras. Encarna Sant-Celoni ama, cuida, cultiva y eleva la lengua catalana como sólo lo saben hacer las mejores amantes. Leerla significa aprender.


Cuestionario Promoartyou: 

    1. Cuántos años hace que te dedicas a la escritura?

    Siendo consciente, desde mediados de los setenta, cultivando poesía. Me estrené en narrativa en 1982, con el cuento Afalaga de mar.

    2. De dónde te viene el impulso de escribir?

    De la necesidad de saber cómo me siento respecto al mundo.

    3. Reconoces la influencia directa de otras escritoras/es en tu obra?

    Claro que sí. Ausiàs March, Isak Dinesen, Djuna Barnes, Pere Calders ...

    4. Como escritora, ¿cuál crees que es tu punto fuerte?

     La narrativa breve, desde el nanocuento hasta el relato largo.

    5. Si volvieras a nacer, ¿qué serías?

     Música, etimóloga o, por qué no, escritora.

    6. Te parece que los artistas podemos aportar algo a la sociedad, al mundo en que vivimos?

     Ya lo creo, pero hay demasiados intereses creados que lo dificultan.

    7. En cuanto al arte de escribir, que le falta a este país?

     Menos intermediarios, más ovarios y menos miedo al riesgo.

 

Encarna, háblanos de tu proyecto, tu última novela:

— ¿Qué es "Milonga de tardor" (Milonga de otoño)?

— Una novela difícil de encasillar. Es romántica y existencialista, es de iniciación y de intriga, es erótica e introspectiva, y tiene toques de poesía, de humor, de dietario, de feminismo, de crítica social, de ciencia ficción...

— ¿Cuál ha sido el proceso que has seguido hasta llegar a la obra terminada?

— Comencé a darle vueltas hace mucho mucho tiempo, pero la estructura era tan compleja que acabé dejándola en un cajón una buena temporada para dedicarme a otros proyectos. Hace unos cinco-seis años la recuperé. Decidí retomarla y enfrentarme a ella de lleno hasta tenerla terminada y convertida en el libro que ahora es: una novela, en mi opinión, jugosa y, por lo visto, más poliédrica de lo que pensaba.

— La novela se centra en un momento en que la vida de Erna, la protagonista, parece estancada por el peso del pasado... ¿Ves a Erna como un ejemplo de los conflictos que sufre la mujer de hoy?

— Sí y no. Erna es una mujer fuerte y débil, como todas: igual y diferente; con un pasado, es cierto, que condiciona su presente y que a menudo la paraliza de alguna manera a la hora de actuar, de tomar decisiones en apariencia sencillas. Una mujer que, frente al río que parece cortarle el paso, duda entre cruzarlo o quedarse en la orilla a mirar como corre el agua. Y al final se tira de cabeza y nada a favor y contra corriente; incluso, en su caso, contra ella misma.

— En el aspecto formal, la obra recoge diferentes registros estilísticos: cartas, dietarios, poesía... y todos giran alrededor de Erna, bien porqué la describen, bien porqué forman las diferentes maneras que tiene de expresarse. Me ha parecido una manera muy literaria de mostrar la complejidad del ser humano... ¿Era éste el objetivo?

— ¡Uf! ¡Esto quizá sea demasiado! Buena parte de la acción transcurre en espacios cerrados (el piso donde se aloja, la academia donde da clases, los bares que frecuenta...), la gradación argumental es creciente, de lenta a vertiginosa, y la voz narradora que nos sitúa es intencionadamente, omnisciente y chistosa...; jugar con la diversidad de registros (y también de dialectos) posibilita que, además de saber en todo momento qué mira, qué huele, qué prueba, qué oye y qué palpa Erna, quien lea la novela pueda verla desde distintas perspectivas y tenga, así, más elementos a la hora de, por ejemplo, identificarse con ella o juzgarla ... Erna es un ser complejo; como tú, como yo, como cualquiera ...

 ¿La sexualidad femenina es uno de los temas centrales de la novela?

— Sí, sin duda, y queda claro desde el principio. La sexualidad, la erótica femenina per se, siempre me ha interesado mucho, como mujer y como lesbiana, y la he utilizado y he jugado con ella, implícita o explícitamente, siempre que me ha venido en gana y cómo he querido a lo largo de mi carrera literaria, tanto en poesía como en narrativa (sobre todo en dos de mis tres novelas: “Siamangorina” y ésta, “Milonga de tardor”). A Erna se le puede reprochar que le de tanto miedo el amor real, tangible..., perderse; pero no se la puede tildar de ninguna manera de 'mojigata que se incomoda al oír hablar de sexo'. Erna tiene relaciones sexuales en el transcurso de la novela, y muchas: con ella misma y con otras mujeres, en sueños y en carne y hueso, e incluso virtuales.

— El lenguaje que utilizas es muy rico y me ha hecho pensar en la manera en que actualmente se nos va degradando la lengua. En este sentido, ¿a qué tipo de lector piensas que va dirigida tu obra?

— Me gustaría decir que a todo tipo de lectores, pero reconozco que a veces mi escritura y mi ritmo literario (la prosodia, el uso de metáforas y sentidos figurados, las frases hechas...) pueden hacer que el texto resulte un poco demasiado críptico, y quizá también depende del dialecto de la persona en cuestión. Sin embargo, creo que el reto vale la pena y que permite conocer otras formas de expresión; es decir, disfrutar del cómo se dice algo, aparte de qué se dice.

— ¿Y este título - "Milonga de tardor" (Milonga de otoño) — tan sugerente —, cómo se te ocurrió?

— El título provisional era “Bandoneones de otoño”... quizás un poco demasiado seco y duro para mi gusto. Sin embargo, a pesar de que no acababa de gustarme, cumplía perfectamente su cometido: aludir al tango, la 'banda sonora ', digamos, de la novela. Y un día, en un momento de inspiración, mientras iba corrigiendo las galeradas, se me ocurrió buscar el significado de la palabra 'milonga' y, al encontrar tantos ('palabra', 'mentira', 'excusa', 'relatos', 'género musical', 'cocaína'...), lo tuve claro.

 ¿Qué otros libros has publicado últimamente?

— En 2004 publiqué una colección de relatos, “Guarda’t dels jocs del destí” (Cuidado con los juegos del destino), no muy conocida y es una lástima, porque creo que son buenos y divertidos; en 2008, la antología “Eròtiques i despentinades. Un recorregut de cent anys per la poesia amb veu de dona” (Eróticas y despeinadas. Un recorrido de cien años por la poesía con voz de mujer), y en 2009 la segunda edición de "Al cor, la quimereta" (En el corazón, el pálpito)... Y, entretanto, varios cuentos en recopilaciones colectivas y publicaciones periódicas, algunos de los cuales pueden leerse en mi web de la AELC, http://www.escriptors.cat/autors/santcelonie/obra.php?id_publi=12127.

— También has ganado varios concursos...

— Efectivamente, entre otros: el Premio Vila Alaquàs de narrativa corta (1983), con “La primera misiva, mais ce n'est pas la dernière”; el Premio de narrativa Ciutat de Cullera (1983), con “Dotze contes i una nota necrològica” (Doce cuentos y una nota necrológica); el Premio Gebalcobra de narrativa, Tavernes de la Valldigna (1985), con “Defugis” (Subterfugios); el Premio de narrativa 25 d’abril de Benissa (1987), con “Numen entre els escacs” (Numen entre el ajedrez); dos becas Diputació de València (1986 y 1988); una subvención de la Institució de les Lletres Catalanes (2004), y el XX certamen literario Vila de Puçol (2004), con “Guarda't dels jocs del destí”, de la que ya he hablado.

— Y eres traductora...

— Ya lo creo, y me encanta, sobre todo porque he tenido la suerte de poder elegir todas las traducciones literarias que he hecho, lo que me ha permitido no estar sujeta a los dictados ni a los condicionantes de un encargo editorial. Sí, he tenido el placer de versionar en prosa la “Kalevala”, de Elias Lönnrot; de traducir al catalán “Les Mille et Un Quarts d'heure, contes tartares” de Thomas Simon Gueullette; de cotraducir del danés, con Anne Marie Dinesen, y del árabe, con Margarida Castells..., entre otras.

— ¿Tienes alguna otra obra en perspectiva?

— Más de una. Estoy ultimando un relato largo de ciencia ficción; tengo a medias la traducción de una obra teatral francesa del siglo XVII y un nuevo poemario; quiero escribir una nueva colección de relatos cortos, y próximamente colaboraré en la traducción de una nueva recopilación de poetas árabes clásicas, que todavía está en proyecto.

— ¿Puedes dar tres razones por las que recomendarías tu libro?

— La primera ya la he dicho: lo pasarán bien: por la intriga, el lenguaje y el sexo. Encontrarán pasajes que les pueden hacer reflexionar tanto sobre la situación de la mujer o del medio ambiente, como sobre el amor y la muerte, aunque suene tópico. Y también porque les puede resultar atractivo el tratamiento de la diversidad social y pasear por la Valencia de hace doce años, sin metro ni móvil.

— ¿Qué es lo que no te he preguntado y quieres decir?

— "¿Por qué una danesa como protagonista?"

Pues, porque conozco Dinamarca y es una tierra que me encanta y donde me hubiera quedado a vivir. Creo que es interesante el choque cultural entre el Norte y el Sur de Europa que en la novela se sobreentiende, a pesar de saber que Erna ya conocía el País Valenciano...; yo misma lo sufrí en su momento, la primera vez que visité Dinamarca, y también la última vez  –por los cambios–, y me apetecía hablar desde el otro lado.

 

Gracias. Gracias, Encarna.

 

Roser Atmetlla

Escritora y Editora de Promoartyou

 

Desde aquí tenemos el placer de invitaros a la presentación de "Milonga de tardor", que correrá a cargo de la escritora M. Ángels Cabré y contará con la presencia de la autora.

El acto tendrá lugar el jueves 9 de octubre, a las 19.30 h, en la librería Próleg, calle de Sant Pere Més Alt, 46, 08003, de Barcelona (933 19 24 25).

 

 

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